EL HOMBRE DE HIELO
EL HOMBRE DE HIELO El reloj no espera, y los segundos siguen su curso sin darme una respuesta. ¿Por qué tuvo que ser ahora? ¿Por qué así, de repente? Había sido por lejos, la mejor etapa de mi vida, de pronto había comenzado a salir todo, salud, amigos nuevos, casa, nuevas oportunidades de trabajo y con todo esto el botón que faltaba… Me quedé tiesa al verlo, como si de pronto una fuerza superior invalidara mis piernas. Llevaba un traje color camel y zapatos negros, las carpetas que debía entregar se me cayeron al suelo y sólo al escuchar el ruido que produjeron me di cuenta que estaba ahí, en la acera, a unos diez o quince pasos de mí. Trate de inspirar y entonces sentí que no había aire y caí desplomada sobre mis cosas. Desperté en el hospital, a mi lado, estaban las carpetas con mi bolso; una aguja traspasaba mi mano y a un metro y medio pendía un suero. La luz me molestaba, estaba mareada y la cabeza me dolía horrores. Parpadeé unas cuantas veces hasta poder mirar con c...